Ejercicios para el astigmatismo
Teoría del astigmatismo
El astigmatismo es un trastorno del enfoque provocado por alteraciones en la superficie de la córnea o del cristalino, que dan lugar a imágenes borrosas y distorsionadas. Lo más frecuente es que aparezca junto con uno de los defectos refractivos: la miopía o la hipermetropía.
Puedes encontrar más información sobre esta condición aquí.
Al contrario de lo que suele creerse, el astigmatismo es un defecto fácil de corregir, y la clave para ello es la relajación. Es además un muy buen ejemplo de la facilidad con que el entrenamiento ocular aborda este tipo de defecto. Se han dado casos en los que pequeños errores astigmáticos (~1 dioptría) se corrigieron en un solo día con los ejercicios que figuran más abajo. Para defectos mayores, por lo general bastaron varias semanas de entrenamiento. Es un resultado notable en comparación con, por ejemplo, el tratamiento de la miopía. Parece muy probable que la causa de este defecto sea la tensión en los músculos rectos del ojo. Por eso los siguientes ejercicios se dirigen sobre todo a mejorar el estado de los músculos rectos, relajarlos y reducir su tensión. Vuelve de vez en cuando al "reloj astigmático" para comprobar tu progreso. Esperamos que con el tiempo llegues al punto en que todas las líneas se vean igual de uniformes e igual de negras.
Ejercicio A1. Relajación de los músculos rectos
Este ejercicio sirve para relajar suavemente los músculos rectos del ojo y conviene hacerlo antes de otros más exigentes (como la rueda tibetana). Como su objetivo es relajar los músculos, si sientes dolor mientras lo haces, detente, descansa con un breve palming (cubrir los ojos) y no pases a ejercicios más exigentes.
- Extiende el pulgar frente a ti, a unos 10 cm (4 pulgadas) de distancia, a la altura de la nariz. No necesitas verlo con nitidez, ya que el objetivo de este ejercicio es relajar los músculos.
- Mueve lentamente el pulgar hacia arriba (hacia las 12 en punto), tan alto como puedas sin dejar de verlo, y haz una breve pausa ahí (máx. 2 segundos). En esta posición puedes notar tensión muscular (a veces un ligero dolor). Luego devuelve lentamente el pulgar a la posición inicial. Durante el movimiento de regreso deberías sentir cómo se relajan los músculos. Continúa de la misma forma hacia las 2 en punto, luego de vuelta al centro, seguido de las 4, 6, 8 y 10 en punto, regresando al centro entre cada una.
- Durante los movimientos del pulgar, respira así: en el movimiento del centro hacia afuera, inhala lentamente (tensando los músculos), y luego, en el movimiento hacia adentro, exhala lentamente (relajando los músculos).
- Haz el ejercicio empezando a las 12 en punto, en el sentido de las agujas del reloj; tras completar el recorrido entero, vuelve a empezar a las 12 en punto, esta vez en sentido contrario a las agujas del reloj.
Ejercicio A2. Rueda tibetana
Este es el ejercicio más importante en el tratamiento del astigmatismo: aporta una relajación profunda y, al mismo tiempo, fortalece los músculos responsables de este defecto.
- Coloca la tabla muy cerca de los ojos (unos 2–10 cm / 1–4 pulgadas) de modo que veas toda la tabla, con su centro a la altura de la punta de la nariz. No te preocupes si no ves la imagen con nitidez; el objetivo de este ejercicio es relajar los músculos.
- Inhalando lentamente, sube los "escalones" con la mirada desde el centro hasta arriba. Haz una pausa de unos 2 segundos y luego, al exhalar, realiza el movimiento de regreso por el otro lado, bajando los "escalones" del dibujo. Durante este movimiento, intenta sentir cómo los músculos se tensan al inhalar y se relajan en el regreso al exhalar.
La parte adicional del ejercicio estará disponible solo para miembros de la Zona Premium.
Ejercicio A3. Visualización de una bola
Entre los ejercicios de visualización para el astigmatismo, vale mucho la pena hacer el siguiente:
- Imagina una pequeña bola del tamaño de un ojo — de goma, por ejemplo — situada en tu ojo derecho, o justo delante de él.
- Ahora, con la imaginación, transforma la bola como si la apretaras con los dedos de una mano por sus lados derecho e izquierdo. Imagina que la bola cambia suavemente a una forma elíptica, "de huevo", y luego imagina que tus dedos sueltan la presión y la bola vuelve a su forma perfectamente esférica. Repite 5–10 veces.
La parte adicional del ejercicio estará disponible solo para miembros de la Zona Premium.
Ejercicio A4. Masaje del globo ocular
Este ejercicio se hace mejor durante el palming, o justo después del Ejercicio A3 (Visualización de una bola). Resulta especialmente útil para quienes tienen un astigmatismo importante, ya que ayuda a recuperar la forma esférica natural del ojo.
- Coloca uno o dos dedos sobre el párpado cerrado de cada ojo, de uno en uno.
- Aplica la presión justa para notar un contacto suave, pero no tanta que cause dolor.
- Mueve los dedos a izquierda y derecha unas 10 veces, arriba y abajo unas 10 veces, y luego en círculos 10 veces en el sentido de las agujas del reloj y 10 veces en sentido contrario. Haz movimientos de masaje pequeños y suaves sobre el globo ocular.
Fuente original: W. H. Bates, Perfect Sight Without Glasses (1920), cap. 9 y 6 — texto completo en Wikisource (en inglés).