Determina tu problema de visión
Visita al oftalmólogo
La visita a un oftalmólogo es la forma más sencilla de determinar tu problema de visión. Sin embargo, debemos mencionar que no todos los médicos se toman en serio los ejercicios de visión; no dejes que esto te desanime. El único objetivo de esta visita es determinar tu problema de visión, y eso es lo que deberías pedirle a tu oftalmólogo. No se trata solo de identificar problemas básicos como la miopía o el astigmatismo, sino también problemas de convergencia, estrabismo (incluidas sus formas ocultas) y ambliopía (ojo perezoso). Por eso vale la pena elegir un médico minucioso que valore todos tus problemas de visión.
Durante un examen ocular, el médico suele comprobar también la presión del interior de tu globo ocular (presión intraocular) y determinar si padeces enfermedades como glaucoma, cataratas, etc. En caso de un problema de visión atípico o grave, pregunta a tu oftalmólogo si puedes realizar con seguridad los ejercicios presentados aquí.
Examen de visión computerizado
Un oftalmólogo suele realizar un examen de visión computerizado para hacer una valoración preliminar de tu defecto de visión. Durante este examen, el astigmatismo en particular se mide con precisión, por lo general mejor de lo que el médico puede hacerlo a mano. Es mejor acudir a una óptica de buena reputación para asegurarte de que el equipo esté actualizado y de que los resultados no estén demasiado distorsionados. Aun así, aunque los resultados se desvíen un poco de la realidad, no nos preocupa, porque solo queremos conocer la escala del problema para el generador. También aconsejamos no someterse a este tipo de examen con demasiada frecuencia solo para comprobar si tu visión ha mejorado. El intervalo mínimo debería ser de seis meses, preferiblemente un año. No necesitas una máquina manejada por otra persona (a veces mejor, a veces peor) para medir tu progreso. Tu cuerpo, tus ojos y la experiencia de ver bien te dirán si las técnicas funcionan. Colgar una tabla de Snellen en una habitación con iluminación constante también basta para seguir tu progreso.
- La miopía y su medida en dioptrías (columna S con signo menos)
- La hipermetropía o la presbicia y su medida en dioptrías (columna S con signo más)
- El astigmatismo, su medida en dioptrías (columna C) y el eje en grados (columna A)
- Ojo: (R) para el ojo derecho o (L) para el ojo izquierdo
- Distancia entre las pupilas en milímetros (indicación PD)
- Valores medios de tres mediciones (S/C/A)
- Equivalente esférico (S.E.) = S + 1/2 C en dioptrías
Autodeterminación del defecto de visión
Aunque te animamos de corazón a usar los métodos descritos antes para determinar tu problema de visión, ahora te daremos formas de hacerlo por ti mismo. Recuerda que la autodeterminación de los problemas de visión puede ser muy imprecisa, pero no buscamos precisión, solo identificar el tipo y el tamaño del problema, lo que te permitirá utilizar el generador de nuestro sitio web y crear un conjunto de ejercicios.
Determinación del defecto de visión básico
Por lo general, no deberíamos tener problemas para determinar el defecto de visión básico. Si nos cuesta leer de cerca, tenemos hipermetropía (si tenemos menos de 40 años) o presbicia (si tenemos más de 40 años). En cambio, si nuestros problemas de visión aparecen a larga distancia y no tenemos dificultades para leer de cerca, sufrimos miopía.
Podemos determinar el defecto de visión básico con más precisión utilizando una tabla de Snellen: la colocamos a 6 metros (20 pies) de distancia e intentamos leer la línea de letras marcada con 6 m. Si lo conseguimos, no tenemos problema de miopía. Sin embargo, si no podemos leer las letras de la fila 20/20 (6 m), comprobamos cuál es la fila que sí podemos leer. Supongamos que es la fila marcada 20/40 (12 m): esto significa que ya tenemos una miopía leve; podemos leer desde 6 m lo que un ojo sano lee desde 12 m. Como orientación aproximada para el generador, la fila más pequeña que puedas leer indica más o menos: 20/25–20/40 miopía leve, 20/50–20/70 miopía moderada y 20/100–20/200 miopía grave.
Realiza la prueba anterior con cada ojo por separado para hallar la diferencia entre ambos ojos. Si la diferencia es grande —superior a una fila en la tabla—, tenemos un "ojo perezoso" (ambliopía).
Determinación del astigmatismo
Para comprobar si tienes astigmatismo, utilizaremos la imagen del "reloj astigmático". Míralo en un monitor o en una tabla impresa desde una distancia en la que veas las líneas con claridad. Si tienes astigmatismo, algunas líneas se verán más oscuras, más gruesas o más nítidas que las demás. Si todas las líneas se ven igual de uniformes e igual de negras, no tienes que preocuparte: el astigmatismo no es tu problema. Ahora mira el reloj astigmático desde distintas distancias, ya que algunas personas tienen astigmatismo solo a ciertas distancias. Elige una distancia a la que la imagen sea por lo demás nítida; los resultados fuera de ese rango no son fiables.
El reloj astigmático también es útil para seguir tu progreso frente al astigmatismo. Puedes usarlo después de cada ejercicio de astigmatismo para ver cómo afecta el ejercicio a la calidad de tu visión.
Determinación de los problemas de convergencia ocular
Para determinar los problemas de convergencia ocular, utilizaremos una cuerda o un cordón elástico.
Para comprobar si tenemos una coordinación y convergencia adecuadas de los ojos, fijamos un extremo de la cuerda a una puerta, por ejemplo, y sostenemos el otro extremo con la mano en la punta de la nariz, de modo que la cuerda quede tensa. Colocamos algunos marcadores (por ejemplo, cuentas) en la cuerda, a distancias iguales. Cuando miras una cuenta cualquiera, deberías ver unas líneas fantasma que se cruzan exactamente donde está la cuenta. Algunas personas ven esas líneas fantasma con la cuenta en forma de X, otras de Y o de A. La forma no importa tanto como el hecho de que las líneas deberían converger justo en la posición de la cuenta. Si las líneas convergen antes o detrás de la cuenta, tienes un problema de convergencia ocular.
Ahora mira las cuentas siguientes, comprobando cada vez el punto de convergencia ocular. Si las líneas fantasma convergen perfectamente en la cuenta en cada posición, no tienes que preocuparte: los problemas de convergencia ocular no te afectan. Si has notado algún problema, no te desanimes: la convergencia puede mejorarse eficazmente con ejercicios, que recomendamos encarecidamente.
La prueba descrita aquí también es un buen método para comprobar si tus ejercicios de convergencia funcionan y con qué rapidez tu visión vuelve a la normalidad.
Determinación del estrabismo
Un estrabismo grande es lo bastante evidente como para que reconocerlo no suponga ningún problema. Para hacer los ejercicios correctamente, es importante determinar el tipo de estrabismo, es decir, la dirección en la que se desvía el ojo. Con desviaciones pequeñas o estrabismo oculto, la persona afectada a menudo no es consciente del defecto. Por eso conviene que todo el mundo se examine para detectarlo, ya que una detección temprana suele significar un tratamiento más fácil y rápido.
Lo más fácil es valorar este defecto con la ayuda de otra persona, que puede decir con facilidad si uno de nuestros ojos se desvía hacia un lado. Para la prueba, lo mejor es usar un libro o una tarjeta, pidiendo a la persona examinada que mire una palabra o letra concreta. Colócala a unos 20 cm del rostro de la persona y aléjala poco a poco. En cada distancia, observa con atención si los ojos están convergentes y si uno de ellos muestra estrabismo.
También puedes usar el test de oclusión: cubre de forma alterna el ojo izquierdo y el derecho, preferiblemente con un trozo de papel cuadrado, moviéndolo despacio de un lado a otro. En el estrabismo oculto, el ojo desviado se revela en el momento en que pierde la visión binocular; observa el ojo con atención mientras el papel se desliza fuera de él, y quizá lo veas reajustándose a su posición.