Ejercicios para el estrabismo / la convergencia
Teoría de la convergencia
Los ojos sanos tienen la capacidad natural de converger sobre el objeto que se observa de manera que la imagen quede centrada en la mácula. Quizá hayas notado que, al mirar objetos cercanos, los ojos convergen de forma natural, mientras que, al mirar objetos lejanos, se alinean casi en paralelo entre sí. En ambos casos, nuestra visión tiene una capacidad extraordinaria para mantener enfocados con nitidez tanto los objetos cercanos como los lejanos. Por supuesto, esto solo se aplica a una visión sana, sin trastornos de convergencia.
Una convergencia correcta permite una percepción profunda y precisa de la profundidad. El cerebro combina automáticamente las imágenes del ojo derecho y del izquierdo en un único conjunto tridimensional. Esta capacidad nos ayuda, entre otras cosas, a calcular a qué distancia se encuentran los objetos. Los problemas de convergencia no tratados pueden derivar en la aparición de estrabismo, ya sea convergente o divergente.
Puedes encontrar más información sobre esta condición aquí
Ejercicio Z1. Ejercicio con tablas de convergencia
En este ejercicio usaremos tablas de convergencia. El objetivo principal es crear una imagen virtual, haciendo que cada ojo trabaje por su cuenta, reforzando la coordinación entre ambos ojos y mejorando la convergencia ocular.
- Toma cualquiera de las tablas de convergencia y colócala a unos 50–70 cm (19–28 pulgadas) de ti, a la altura de los ojos. Luego levanta el pulgar (o un bolígrafo) con el brazo extendido, a medio camino entre tú y la tabla, y enfócate en él mientras observas las formas de la tabla.
- Deberías ver un total de 4 formas en la tabla. Manteniendo los ojos convergidos en el pulgar, acércalo o aléjalo hasta que las 2 imágenes interiores se fundan en una y veas un total de 3 imágenes (2 reales y una virtual). Con el tiempo y la práctica, podrás ver las 3 imágenes de inmediato, incluso sin usar el pulgar.
La parte adicional del ejercicio estará disponible solo para miembros de la Zona Premium.
Ejercicio Z2. Ejercicio con tablas de divergencia
- Toma cualquiera de las tablas de divergencia y colócala a unos 40–50 cm (16–20 pulgadas) de ti.
- Mira entre las estrellas, o simplemente por encima de la tabla, y dirige la vista a lo lejos. Puede ayudar mirar un objeto situado a varios metros de distancia. Cuando lo consigas, deberías ver una tercera imagen "fantasma" — una estrella que aparece exactamente entre las dos de la tabla. Ajusta la distancia de la tabla para que esta tercera imagen sea lo más nítida posible, justo en medio de las otras dos.
- Luego mira la siguiente fila de estrellas. Para volver a ver tres estrellas, tendrás que desplazar la mirada a una distancia algo más corta que en la primera fila. Observa cada uno de sus detalles. En cada fila, una estrella tiene un círculo blanco y la otra uno negro, y sus lados se alternan de una fila a la siguiente. En la imagen central fusionada, los dos círculos deben superponerse de forma simétrica en una sola imagen coherente. Si solo ves el círculo blanco, o solo el negro, falta la imagen de uno de los ojos — señal de que ese ojo es más débil. Si los músculos de ese ojo también están debilitados, la imagen central se desviará hacia un lado. Si esto ocurre, descansa unos segundos o parpadea varias veces.
- Continúa con las siguientes filas hacia abajo en la tabla, y luego de nuevo hacia arriba.
- También puedes hacer el ejercicio de las estrellas en modo de convergencia: aleja un poco la tabla y cruza los ojos delante de ella.
Ejercicio Z3. Ejercicio del pulgar
- Elige un objeto lejano, luego levanta el pulgar alineándolo con él y enfócate en el pulgar. Deberías ver dos imágenes del objeto lejano.
- Manteniendo los ojos convergidos en el pulgar, intenta observar la imagen izquierda del objeto y fíjate en todos los detalles que puedas. Luego vuelve al pulgar y repite lo mismo con la imagen derecha del objeto. Si tienes un "ojo perezoso", notarás que una de las imágenes del objeto (la que ve el ojo más débil) es menos nítida. Dedica más tiempo a trabajar con ese ojo.
- Ahora invierte el proceso. Enfócate en el objeto lejano — deberías ver dos pulgares. Repite el paso 2, observando por turnos las imágenes izquierda y derecha del pulgar.
Ejercicio Z4. Pulgar en movimiento
- Coloca uno de tus pulgares a la altura de la nariz, a unos 15 cm (6 pulgadas) de la cara. Luego coloca el otro pulgar a unos 30 cm (12 pulgadas) de distancia.
- Mira el segundo pulgar, el más lejano. Deberías ver dos imágenes del primer pulgar, con el pulgar más lejano visible entre las imágenes desdobladas del pulgar más cercano.
- Mantén la mirada en el pulgar más lejano y aléjalo despacio de ti. Sigue siendo consciente de las dos imágenes del pulgar más cercano, pero conserva el enfoque en el pulgar que se mueve. Tras alejar el pulgar más lejano hasta extender el brazo, acércalo de nuevo hacia el pulgar más cercano. Repite este paso varias veces.
- A lo largo de este ejercicio, siempre deberías ver dos imágenes del pulgar más cercano. Si solo ves una, significa que un ojo se ha "apagado". En ese caso, retrocede un poco el pulgar más lejano hasta que vuelvas a ver dos imágenes del pulgar más cercano.
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Ejercicio Z5. Ejercicio de dos cuerdas
- Toma dos cuerdas y ensarta unas cuantas cuentas en cada una (lo ideal es un color distinto para cada cuerda). Sujeta un extremo de cada cuerda a una silla, por ejemplo, y une sus otros extremos con una sola cuenta de conexión, de modo que puedas deslizar con facilidad el punto donde convergen las cuerdas.
- Ahora intenta converger la mirada en las dos cuentas más lejanas, las más cercanas a la silla. Lo más fácil es mirar primero la cuenta de conexión que tienes delante. Deberías ver imágenes adicionales, fantasma, de las cuerdas entre las dos cuerdas exteriores. Ajusta la cuenta de conexión que estás mirando hasta que esas imágenes fantasma de las cuerdas se vean lo más paralelas posible.
- Enfócate en la imagen central de la cuerda — la imagen convergida de las dos cuerdas exteriores. Intenta mirar cada cuenta a lo largo de ella. Si usaste cuentas de colores distintos en cada cuerda, tu cerebro tendrá que elegir un ojo dominante, y verás la imagen de ese ojo.
- Si notas que un ojo es dominante y falta la imagen del ojo más débil, desplaza suavemente la mirada a la derecha o a la izquierda hasta que reaparezca la imagen de la cuenta que faltaba. Luego vuelve a converger en las cuerdas.
Ejercicio Z6. Exploración de la red
- Prepara las cuerdas igual que en el Ejercicio Z5, pero esta vez sostén sus extremos a unos 30 cm (12 pulgadas) frente a ti, a la altura del mentón.
- Desliza la cuenta de conexión a unos 30 cm (12 pulgadas) de la mano que sostiene las cuerdas. Mira un objeto situado a lo lejos (como en los ejercicios de divergencia). Deberías ver una imagen doble de la cuenta de conexión y de las cuerdas. Más allá de la cuenta de conexión, deberías ver cuatro cuerdas que se alejan hacia la distancia, con dos conjuntos de cuentas finales en sus extremos.
- Comprueba hasta dónde puedes explorar esta red; cuanto más avances, más difícil resulta, ya que las cuerdas se acercan entre sí. Mira cada cuenta intentando verla con nitidez. Puedes variar el patrón de exploración — cuerda por cuerda, una cuenta sí y otra no, y así sucesivamente.
Teoría del estrabismo
El estrabismo es una afección en la que un desequilibrio de los músculos del ojo modifica el ángulo de un ojo respecto al otro. El resultado es una alteración de la visión estereoscópica. Puedes encontrar más información sobre esta condición aquí.
Al entrenar un ojo con estrabismo, necesitamos corregir la "alineación" de los músculos, es decir, influir en la coordinación de los ojos y devolverla a su equilibrio natural. El tratamiento del estrabismo mediante entrenamiento visual puede dividirse en dos fases:
- Reforzar la coordinación ocular mediante ejercicios de convergencia y trabajar la flexibilidad de los músculos del ojo para que el ojo estrábico empiece a cooperar con el otro. Para ello utilizamos una cuerda como punto de referencia. El objetivo es ver una cruz fantasma, que se hará visible cuando se logre la alineación correcta de ambos ojos y su convergencia sobre el objeto que queremos ver.
- La segunda fase consiste en entrenar el ojo desviado y su defecto principal (por ejemplo, la miopía). Esto se debe a que el ojo afectado por el estrabismo suele tener un defecto mayor que el otro. Igualar la nitidez de ambos ojos los llevará, por tanto, a un mejor equilibrio y, con ello, a la corrección completa del estrabismo.
Ejercicio Z7. Balanceo con espejo
Este ejercicio fue desarrollado por Clara Hackett, y su objetivo es relajar los ojos y hacer que trabajen juntos.
- Ponte de espaldas a un espejo, con los pies separados aproximadamente a la anchura de los hombros.
- Cúbrete el ojo sano (supongamos que es el derecho) con la mano y mira al frente con el otro ojo.
La parte adicional del ejercicio estará disponible solo para miembros de la Zona Premium.
Ejercicio Z8. Ejercicio de balanceo equilibrado
- Ponte de pie, erguido, con los pies separados aproximadamente a la anchura de los hombros y extiende los brazos hacia los lados a la altura de los hombros.
- Gira siempre la cabeza en la dirección contraria a la desviación del ojo. Por ejemplo, si tu ojo izquierdo gira hacia dentro o tu ojo derecho gira hacia fuera, gira la cabeza a la izquierda y, mientras mueves la cabeza y el torso, mira tu mano izquierda.
- Inclina el torso hacia la derecha, con la mano izquierda subiendo hacia el techo y la mano derecha bajando hacia el suelo.
- Endereza el cuerpo hasta la posición inicial y luego inclina el torso hacia la izquierda, con la mano derecha subiendo y la izquierda bajando. Haz esto de 6 a 8 veces.
- Ahora cambia de lado y repite el ejercicio, esta vez mirando tu mano derecha.
- Si tu ojo derecho gira hacia dentro o tu ojo izquierdo gira hacia fuera, realiza el ejercicio como se describe arriba, pero empieza girando la cabeza hacia tu mano derecha.
Ejercicio Z9. Ejercicio de trombón
Este ejercicio lo recomendó Janet Goodrich. Como su nombre indica, mueves un objeto adelante y atrás, imitando los movimientos de un músico tocando el trombón.
- Para el ejercicio puedes usar cualquier objeto del tamaño de una botella pequeña. Es mejor usar un objeto con muchos elementos interesantes en los que tus ojos puedan enfocarse.
- Si, por ejemplo, tu ojo izquierdo gira hacia dentro, cúbrete el ojo derecho con la mano y mueve el objeto desde la línea media de tu cuerpo hacia fuera, a la izquierda. Si tu ojo gira hacia fuera, mueve el objeto al revés — empezando desde fuera y terminando en la línea media del cuerpo.
- Una vez completado el primer recorrido, devuelve el objeto a su posición inicial y repite el movimiento de 5 a 20 veces. Puedes variar la velocidad y la amplitud del movimiento.
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Fuente original: W. H. Bates, Perfect Sight Without Glasses (1920), cap. 21–22 — texto completo en Wikisource (en inglés).